Tipos de lesiones de rodilla

Ahora que ya lo sabes todo sobre las partes que componen la rodilla, probablemente te habrás dado cuenta de que hay un montón de formas diferentes de lesionarse esta articulación. Las principales causas de las lesiones de rodillas son la sobrecarga (provocada por la realización de movimientos repetitivos, como los que se realizan en muchos deportes), las paradas o giros bruscos y los golpes directos en la rodilla.

He aquí algunas de las lesiones más frecuentes:

Esguince de rodilla (distensión o desgarro de ligamentos)

Los esguinces ocurren cuando un ligamento se distiende o se desgarra. Los esguinces de rodilla más frecuentes son los que afectan a los ligamentos cruzado anterior y/o colateral interno. Los esguinces más graves son aquellos en los que se produce una rotura completa de uno o más ligamentos. Los síntomas de un esguince de rodilla incluyen:

  • Un chasquido o ruido seco en la rodilla en el momento de la lesión

  • Dolor que parece proceder del interior de la rodilla, sobre todo al moverla

  • No poder cargar ningún peso sobre la pierna afectada

  • Hinchazón

  • Acumulación de líquido detrás de la rótula

  • Inestabilidad de la rodilla o tendencia a fallar al apoyarla

Distensión o desagarro de músculos o tendones*

Estas lesiones consisten en que se extiende excesivamente o se desgarra parcial o completamente un músculo o tendón. Las distensiones y desgarros de rodilla se asocian a síntomas similares a los del esguince así como a la posible aparición de moretones alrededor del área afectada.

Tendinitis

La tendinitis ocurre cuando un tendón se irrita o inflama. Las tendinitis suelen estar provocadas por sobrecarga. Una persona con tendinitis puede tener dolor o molestias al andar o al flexionar, extender o elevar la pierna.

Lesiones de menisco

Las lesiones de menisco son sumamente frecuentes en las personas que practican deporte, sobre todo en aquellos deportes donde los cambios bruscos de velocidad o los movimientos de lado a lado facilitan los desgarros de menisco. Las lesiones de menisco a menudo ocurren junto con esguinces graves, sobre todo los que afectan al ligamento cruzado anterior.

Las lesiones de menisco pueden provocar molestias, rigidez e hinchazón en la parte anterior de la rodilla. A veces se acumula líquido en el interior de la rodilla (lo que se conoce como derrame).

Fracturas y dislocaciones

Las fracturas son huesos fisurados o rotos dos o multiples fragmento, rotos o hechos trizas, y se suelen diagnosticar mediante radiografías. Si te fracturas un hueso, te costará mucho moverlo y lo más probable es que te duela mucho. La dislocación de rótula ocurre cuando la rótula se desplaza hacia un lado de la rodilla, debido a un giro brusco torcedura o a algún tipo de impacto. A veces recupera su posición normal por si sola pero, por lo general, un médico beberá manipularla para volverla a colocar en su sitio.

Los síntomas incluyen hinchazón y mucho dolor en la parte anterior de la rodilla. Generalmente aparece un bulto en el lado de la rodilla y es posible que no se pueda andar.

Lesiones de cartílago

A veces, un trocito de hueso o de cartílago se ablanda o desgasta, desprendiéndose del extremo del hueso, lo que provoca dolor crónico de rodilla. Esto se conoce como osteocondritis disecante, cuyos síntomas incluyen dolor, hinchazón, incapacidad para extender la pierna, agarrotamiento y sensación de que la rodilla se ha quedado “trabada” o “enganchada” al intentar moverla. El tratamiento puede incluir mantener la rodilla en reposo, llevar una escayola durante un par de meses y a veces una intervención quirúrgica (en los adolescentes mayores).

La condromalacia ocurre cuando el cartílago de la rodilla se ablanda y desgasta debido a una lesión, la debilidad muscular o la sobrecarga, lo que provoca el rozamiento entre la rótula y el cuadriceps. Esto genera molestias y dolor, sobre todo al subir escaleras o hacer montañismo. El tratamiento puede requerir cirugía.

Bursitis

Las bolsas sinoviales son unos sacos llenos de fluido que se encuentran cerca de las articulaciones. Si una bolsa sinovial de la rodilla se hincha e inflama debido a la sobrecarga o a la fricción constante, puede desarrollarse una afección denominada bursitis. Los síntomas de la bursitis de rodilla incluyen calon, sensibilidad al tacto, hinchazón y dolor en la parte anterior de la rótula.

Enfermedad de Osgood-Schlatter

La enfermedad de Osgood-Schlatter es un trastorno doloroso provocado por la sobrecarga repetitiva en el extremo anterior de la tibia, donde el tendón de la rótula se conecta con el hueso. Ocurre más a menudo en atletas jóvenes, de entre 10 y 13 años de edad. Los síntomas incluyen la aparición de un bulto debajo de la articulación de la rodilla que es doloroso al tacto y a la actividad. El dolor se alivia con reposo.

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